ÉTICA SEXUAL
INTRODUCCIÓN
Hoy en día se vive una etapa en la historia humana de múltiples revoluciones. Estas revoluciones van desde las tecnológicas hasta las ideológicas y la sexualidad no se ha quedado nada atrás, por lo que se habla de una revolución sexual.
Escogí como tema la ética sexual moderna debido a que me pareció interesante la problemática planteada en el libro de Gilles Lipovetsky "El crepúsculo del deber" de acerca de la sexualidad en los tiempos modernos, abarca una problemática amplia que va muy de mano con la historia de las culturas. Es por ello que la sexualidad no es constante, es decir que varía conforme a la sociedad involucrada.
A continuación hare un tratamiento breve de la parte histórica de la sexualidad y como esta ha ido evolucionando de manera diferente en distintas culturas y como las distintas culturas han influenciado en la idiosincrasia mexicana, para posteriormente llegar a la llamada revolución sexual que es el punto principal del presente ensayo.
LA SEXUALIDAD HISTÓRICA
El ser humano como seres dotados de sexo, aunado con su capacidad reflexiva, ha permitido un desarrollo diferente al que se da en los animales. Pero este desarrollo le ha costado miles de años de evolución. Por lo que podemos documentar las diferencias que se han ido dando en este proceso a lo largo de los años.
La historia de la sexualidad humana confronta en 2 aspectos: el biológico y el psíquico.
La forma de copular no ha cambiado demasiado en el aspecto biológico. Se ha progresado más bien en otros aspectos como lo son el hambre y la sed. Lo que ha modificado el comportamiento sexual del hombre a través de la historia es sobre los conceptos de lo que es normal o anormal, legal o ilegal, moral o inmoral y sus relaciones frente al mundo en el que se está desarrollando en un momento histórico dado.
Desde el principio de la humanidad, el acto sexual no sólo servía para reproducirse, sino que se empezó a darle un valor en la relaciones. En algunas pinturas rupestres de distintos pueblos antiguos se han encontrado escenas de copulaciones colectivas y variadas formas de estimulación. Así mismo surgieron los mitos, como el de la fecundación de la mujer en relación con la fecundidad de la tierra.
Nuestra sociedad tiene sus raíces socioculturales de la cultura grecorromana, pero en el aspecto sexual está más relacionada con el cristianismo.
San Pablo que miraba el fin del mundo como un suceso próximo a realizarse, recurría a urgencias de salvación eterna desasociando la parte corporal del espíritu determinando todo lo carnal como algo malo y sinónimo de pecado y condenación. Esto continúo con la misma directriz en la Edad Media.
Fue en el siglo XI donde la iglesia proclama la festividad de la inmaculada concepción de María cuyo acontecimiento histórico tuvo repercusión en todo el mundo cristiano. A partir de ese acontecimiento, el sexo femenino quedo divido en mujeres malas y mujeres buenas. Las malas, las sexuadas, buenas para gozar de ellas y usarlas como objetos y abandonarlas. Las buenas, asexuadas, no debían disfrutar del sexo, buenas como esposas y para la reproducción. Dichos estereotipos aún perduran en la actualidad.
La Revolución Francesa es la que dio la pauta a una revolución no solo de clases, sino una revolución ideológica, marca una etapa en la lenta evolución de la mujer, la cual no solo participo en la manifestación de ideas sino que también participo en la lucha.
Las grandes guerras han sido oportunidades para que la mujer rompa con los mitos en que la encierra el hombre. Se ha demostrado más fuerte, más tenaz, más resistente al sufrimiento, más valerosa, etc. Y fue gracias a las guerras que las mujeres ocuparon oficinas y comercios, invadieron las universidades para finalmente romper con la inferioridad que se les había asignado.
En suma, los principios sociales y personales que dan soporte a esa forma de actividad sexual se pueden resumir en los siguientes puntos:
Principios religiosos que penetran en lo más profundo de la consciencia humana.
División de mujeres en 2 grupos: las sexuadas-malas y las asexuadas-buenas.
Doble moral: una permisiva a los hombres y las mujeres malas, otra no permisiva a las mujeres buenas.
Ocultación del sexo
La modificación o cambio de estos valores de comportamiento son los que constituyen a la revolución sexual.
REVOLUCION SEXUAL
Los valores de comportamiento antes mencionados tenemos que agregarles también otros contextos de valores en los que se desenvuelve el hombre. No sería posible la revolución sexual sin cambios en la ciencia y tecnología, en la economía y en la cultura general. Ejemplo es el impacto que tuvieron los anticonceptivos en la revolución sexual.
Entre los comportamientos que propiciaron en forma directa la revolución sexual podemos comenzar con la disminución de los principios religiosos. Hoy en día la jerarquización sexual ha ido disminuyendo, mucha gente ha puesto en duda que los actos sexuales te lleven a la condenación eterna. Así mismo la función del acto sexual se ha disociado. Por una parte la función reproductiva y por otro la función relacional y placentera. Este es quizás el aspecto más importante de la revolución sexual.
La atenuación y casi desaparición de la doble moral de la mujer que cada vez se ve nivelada con la actividad masculina. Así como las ideologías sociales y puritanas que antes impulsaban a los jóvenes a mantenerse a distancias prudentes.
Con todo lo anterior me surge la siguiente interrogativa, ¿la revolución sexual será buena o mala?
REVOLUCIÓN SEXUAL, ¿BUENA O MALA?
Gracias a la revolución sexual, la mujer ha tenido una mayor participación en todos los ámbitos de las relaciones humanas: de trabajo, de profesión, de investigación, de arte y cultura, incluso en la política, un buen ejemplo seria el incremento de mujeres diputadas o uno que tiene gran renombre en la actualidad como la candidatura a la presidencia de Estados Unidos la cual es apoyada en su mayoría por grupos feministas encargados de la liberación femenina.
Así mismo, se ha logrado la aceptación de los medios de control de natalidad deslindándolos del pecado lo que ha generado una constante lucha con la religión. Cabe destacar que casi el 100% de los métodos anticonceptivos son femeninos mientras que el hombre solo cuenta con 1. Y varios de los métodos anticonceptivos tienen reacciones secundarias en las mujeres. Si de verdad se quiere una igualdad sexual, este podría ser un buen comienzo.
La revolución sexual ha abierto un gran horizonte social entre los jóvenes en las aéreas en las que se desarrollan. Se ha creado un ambiente libre de tabúes sexuales. Aunque quizá la persistencia a este cambio que existe en algunas personas, especialmente las provenientes de familias religiosas o con principios morales muy arraigados, y sumándole la juventud que en la mayoría de los casos está mal informada es lo desencadenarían algunos de los resultados negativos de revolución sexual como es el incremento de embarazos no deseados y la proliferación de las enfermedades de transmisión sexual.
También cabria destacar como punto positivo la aceptación de la mujer a participar abiertamente y sin inhibiciones en las relaciones sexuales. La sexualidad ha ganado mucho terreno. El hombre ha dejado el autoritarismo y ha dado paso a que la mujer tome sus propias decisiones.
Una de las consecuencias de la revolución es la comprensión de formas "anormales" de la sexualidad, como serian la homosexualidad y la prostitución. Que son un tema común en las discusiones sexuales actuales.
Nos podemos dar cuenta que la liberación femenina es una de las consecuencias positivas de la revolución sexual. Pero no todo es tan bueno como parece, ya que esta revolución sexual también involucra muchos aspectos negativos que nos hacen dudar si en verdad es un progreso el que se está dando con la revolución.
Como primer punto tenemos la gran cifra de embarazos no deseados. En Estados Unidos se considera que anualmente se embarazan si desearlo, unas 600 000 mujeres. De ellas, 300 000 se inducen abortos que dejan secuelas considerables, donde hay un gran número de implicaciones serias e incluso casos de muerte. De estos embarazos no deseados arribaran al mundo hijos sin padre o madre que engrosaran el número de inadaptados sociales.
El número de contagios por enfermedades venéreas y la promiscuidad tampoco son ajenos a esta revolución.
Se han incrementado en gran medida el número de familias desintegradas, sin un verdadero respaldo emocional y estabilidad que les permitan encarar con éxito el futuro de sus vidas.
El comercio ha encontrado una fuente de riqueza en esta liberación sexual, y en conjunto con los medios de comunicación y la masificación de la red de redes han desarrollado falsos estereotipos que solo propician la riqueza de dicho mercado. Se ha incrementado el número de "clínicas sexuales" así como consultas psicológicas que te prometen la cura de las disfunciones. Pero estas disfunciones no son más que enfermedades psíquicas causadas por la misma revolución sexual.
Con esta liberación sexual se está perdiendo el verdadero valor de las relaciones sexuales que es el amor en su máxima forma. En estados Unidos se habla de una tragedia sexual humana en la cual se esté perdiendo la capacidad de amar. El joven crece y se desarrolla teniendo el sexo opuesto como una pieza en vez de un ser total, y las relaciones sexuales la toman como una actividad que no los lleva a ningún encuentro afectivo.
Rusia ya vivió una etapa similar a la que vive Estados Unidos y por consecuencia la mayoría del mundo globalizado. Rusia a partir de su revolución en 1917 se decreto igualdad absoluta en todos los niveles entre hombre y mujer, se concedió una amplia facilidad para el divorcio. Esto propicio un gran aumento en el número de divorcios. Y fue en 1935 cuando esta cifra llego a su máximo nivel, y es cuando la prensa y la literatura dirigidas por el gobierno lanzan una intensa propaganda a nivel nacional para cambiar la situación. En 1936 se modifican las leyes, se prohíbe el aborto, se restringe el divorcio y ante la amenaza de guerra con Alemania se estimula la natalidad. El movimiento continúo y desde 1944 hasta la fecha, ha vuelto el honor a la familia y al matrimonio haciendo muy difícil el divorcio. Todos los pedagogos soviéticos han reconocido nada ni nadie podrá remplazar a los padres, que estos no deben sustraerse a sus deberes y que de sus cuidados depende generalmente el provenir de los hijos.
La cultura occidental, inducida por presiones comerciales, sociales y culturales de muy diverso y difícil análisis, se encuentra en un proceso de disolución familiar, siguiendo la 1º etapa de la transformación soviética, de esa experiencia masiva que realizo un pueblo en un periodo crucial de su historia; pero tal parece que esa experiencia no ha sido conocida ni valorada.
CONCLUSIÓN
Como punto final podría decirse que tenemos que llegar a un punto de estabilidad en esta revolución sexual, que debemos tomar en cuenta tanto los puntos positivos y considerar que estos no lleguen a repercutir en esta etapa de cambio. Se podría tomar como ejemplo al pueblo soviético que después de un periodo de disolución logro llegar a la estabilidad.
Debemos tratar de reducir al mínimo las diferencias entre los hombres y mujeres, apetitos y capacidades sexuales, en renunciar a las dependencias familiares que impongan líneas de conducta, sin renunciar a los afectos normales.
Para poder llevar esta revolución sexual, es necesario considerar no solo como una unión corporal sino una unión donde el espíritu tenga una mayor relevancia, que no solo se haga por cumplir un instinto animal y que no perdamos esa esencia humana que nos caracteriza y que nos ha llevado a un desarrollo inimaginable para cualquier otro ser. Una pareja con imaginación sexual es ordinariamente una pareja que suele estar bien integrada en otras áreas de sus afectos.
"El mejor afrodisiaco no es el cuerno del rinoceronte ni la flauta del faquir; lo es una mujer y un hombre cooperadores entre sí, que actúen sin sensaciones de impureza o de culpa"
BIBLIOGRAFIA
- Gilles Lipovetsky, "El crepúsculo del deber", Paris 1992
- McCary, James Leslie, "Sexualidad humana de McCary", México 1996
Reich, Wihelm, "La revolución sexual: para una estructura de carácter autónoma del hombre", México 1976